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miércoles, 20 de agosto de 2014

FRANCESCA WOODMAN


"Mi vida en este punto es como un sedimento muy viejo en una taza de café y preferiría morir joven dejando varias realizaciones, en vez de ir borrando atropelladamente todas estas cosas delicadas…".  Francesca Woodman

I

Será que han dejado de mirar a la niña los tulipanes,
recuerda extraviar la edad al olvido de inocencia,
un desamparo del aroma,
agrietar la piel pared de hogar fantasma,
busca el espiral del espejo 
por regresar al otro lado donde no se es más
un trozo una cosa humana que con su onírica se flagela,
se es en cambio la quimera
que inventa el movimiento
                               fuera de espacios

Ella
se escurre del vidrio empañado en su pupila,
del claustro del cuerpo, ver y ver y vernos,
siempre, débil complemento,
jamás, compenetrar

Desde un octavo piso libera
el retrato de lo inapresable, fugitiva eterna,
para que otras noches nadie pueda
encerrarla 
en la condena de repetirse, 
de ser pájaro disecado
que conserva las alas en su pecado 
de estática y ni siquiera 
lo sabe


Alina Kummerfeldt (Guatemala)



II

DENVER HACE MUECAS, NUEVA YORK TOSE CON EL AIRE.

No basta nacer con los pies planos para sentir el peso del mundo
el de los caballetes tullidos al tensarse el invierno en tus pezones
Francesca
hija nómada
moneda partida en dos al abrir el obturador
blanco y negro
como el adiós de las goteras de los tejados
de la ventana artrítica tosiendo tus gritos al abrirse
el fotosensible latido llagado de tanto esperar a la razón
en cada poema
No basta nacer desde la muerte al sentir el piso con los ojos estallados
como flores en esa nebulosa pigmentando la gravedad de la caída
Francesca
objetivo disparado de la luz  hasta las aceras de todas las ciudades
como el negativo que tiembla entre los dientes
corazón de apertura terrestre
de tierra blanda para guardar el pulso en un cajón bajo la tierra
Francesca
la hija del Lower East Side de Manhattan
del vacío roto de los espejos
Cuando veo desde las cornisas el vértigo de las palabras
ese diafragma que se abre ante el golpe de tu pecho
entiendo
la honda herida de tu cabellera
la horizontal orbita del sueño
al desangrarme a la par de tu fotografía.



Noé Lima (El Salvador)